“Un 70% de las empresas familiares no pasa a la siguiente generación”

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Economía y Dirección de Empresas (MBA) y Programa de Alta Dirección de Empresas (PADE) por IESE, Enrique Quemada ha trabajado tanto en banca privada como de inversión dentro y fuera del país. Desde el año 2004 preside el grupo internacional, de origen español, ONEtoONE Corporate Finance, especializado en el asesoramiento en fusiones y adquisiciones de empresas. El próximo martes, 14 de abril, de 18 a 20 horas, en la Cámara de Mallorca, participará en el coloquio "Alternativas para afrontar un proceso de sucesión generacional", organizado por ambas entidades junto a la Asociación Balear de la Empresa Familiar (ABEF). La asistencia es gratuita, previa inscripción en el enlace adjunto.

¿Qué percepción tiene de la situación de las empresas en Baleares?
Todavía es pronto para hablar de una recuperación de la economía, pero es cierto que algunas regiones de España están demostrando mayor dinamismo en sus economías. En Baleares, el fuerte componente turístico favorece que dos de los indicadores clave, como son el paro y los beneficios empresariales, estén ahora mismo en una clara tendencia positiva. También es cierto que hay empresas que no dependen directamente del turismo y que demuestran que aprovechando las oportunidades que ofrece el mercado es posible ser competitivo. Sin embargo, creo que hay algunos aspectos que hacen que la situación tenga todavía un recorrido de mejora. El tamaño de las empresas no turísticas es menor que el de otros competidores nacionales. Es importante diversificar, tanto en producto/servicio, como en mercados. Es un elemento común observado en los últimos años que las empresas con presencia en el exterior y con capacidad de adaptar sus productos/servicios a las necesidades de cada mercado son las que mejor se han comportado frente a la crisis.

¿En qué campos se podría trabajar para aumentar la competitividad del tejido empresarial en su conjunto?
La dependencia económica de un sector como el turismo tiene un riesgo implícito. Las empresas turísticas que tenemos son un referente en el sector a nivel mundial. Sin embargo, Baleares debería desarrollar y fortalecer otras industrias. Las compañías deben salir al exterior. Exportar es un primer paso; sin embargo, su objetivo debe ser implantarse en nuevos países para captar todas las oportunidades que ofrece el mercado. Otro de los elementos clave para ganar en competitividad es aumentar el tamaño de las empresas. Es un buen momento para pensar en fusiones, adquisiciones o joint-ventures. Los bancos parece que vuelven a prestar dinero, los inversores financieros tipo capital riesgo están cerrando fondos para invertir a lo largo de éste y los siguientes años y, sin duda, un proyecto empresarial ambicioso y de crecimiento es mucho más atractivo que uno estático. Por último, aunque sea un tópico, no deja de ser importante que las empresas apuesten por el I+D+i. No es un tema sencillo, pero es un camino que es necesario recorrer. La biotecnología, la eficiencia energética, las tecnologías de la información, el tratamiento de residuos son algunos de los sectores donde la innovación es una razón de ser. También debería ser un punto clave dentro de sectores más tradicionales como la agricultura, la construcción, el transporte, el comercio, etc. Cuanto más innovadora es una economía, más fácilmente se adapta a los cambios y, seguramente, quedan muchos por venir.

¿Qué aspectos considera claves para garantizar con éxito una sucesión en los órganos de dirección y en la propiedad?
Un 70% de las empresas familiares no pasa a la siguiente generación. La alta mortalidad de las empresas se debe, entre otras razones, a la falta de planificación en la transmisión, la ausencia de un sucesor competente, el fracaso o el agotamiento de un negocio o de un sector, las dificultades familiares, las peleas entre socios, la falta de capital o la falta de financiación. Una de las principales misiones de los propietarios y directivos es estar alerta ante los cambios en el entorno y no ser pasivos, sino actuar de manera proactiva cuando detecte signos de deterioro de valor o amenazas en el entorno competitivo. Si percibes que se está produciendo un cambio que está alterando las fuerzas competitivas en tu sector, puede ser el momento de tomar una decisión vital. No vender una empresa cuando hay poderosas razones para ello puede acabar implicando una pérdida de valor, su cierre o simplemente la pérdida de una ventana de oportunidad concreta de maximizar el precio de la empresa.

¿Por qué necesita un empresario tener definido el proceso de sucesión?
El empresario debe reflexionar, entender y decidir qué quiere para el futuro de su empresa. Si no lo hace, el futuro decidirá por él. ¿Veo a mis hijos capaces de gestionarla y llevarla al siguiente nivel? ¿Considero que la empresa ha llegado a su límite de posible crecimiento con los recursos que tiene? En ese caso, ¿qué tipo de inversor busco? ¿Busco un inversor financiero? ¿Uno industrial? ¿Nacional o extranjero? ¿Quiero vender mi participación a un socio actual? ¿A los directivos? Lamentablemente, muchos no se plantean con claridad estas cuestiones y dejan pasar el tiempo hasta que un evento externo decide por ellos. Es entonces cuando se intenta abordar la sucesión empresarial con prisas y se destruye gran valor. Por ello, nuestra recomendación es que el empresario se anticipe y prepare la empresa para la sucesión en el camino que haya decidido como más adecuado.

¿Qué experiencia tiene ONEtoONE en procesos de sucesión empresarial?
Hemos participado en cientos de operaciones corporativas, asesorando al empresario en la venta, a familias en la separación de sus negocios, a los directivos que querían adquirir la empresa, a fondos de capital riesgo y a compradores industriales nacionales o extranjeros. Esta vasta experiencia nos permite anticipar problemas, entender bien a los actores en el otro lado de la mesa de negociación y aportar soluciones creativas para maximizar los intereses de nuestro cliente. Si se quiere tener éxito, la clave para el empresario es que él tome las riendas de la situación y prepare la empresa para el proceso de sucesión empresarial que más valor pueda crear para él y su entorno familiar. La diferencia entre hacerlo o no suele ser radical; y la creación o destrucción de valor, tremenda. Nuestra recomendación al empresario es que en esta fase tan decisiva se rodee de los mejores. Este sí que es uno de los «momentos de la verdad». Que no escatime en calidad de los asesores, pues todos hemos comprobado que en las ocasiones verdaderamente importantes «lo barato sale muy caro».



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